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Ángela Gallud

Mi Tarot.

Hola a todos y mil gracias de nuevo por acompañarme.

Hoy me gustaría compartir con vosotros mi forma de entender el Tarot.

La primera vez que tuve uno en mis manos sentí sin ninguna duda que era una herramienta poderosa, y aunque era muy niña y desconocía totalmente el mundo en el que me estaba adentrando, la llamada era imposible de ignorar. Al principio solo necesitaba tocar las cartas, me enamoraban los colores y esas figuras misteriosas que no entendía, pero debido a mi condición de Médium el simple tacto de esas cartulinas me hablaba, y aunque no conocía los significados de los Arcanos los mensajes llegaban a mí con toda su profundidad.

Pasó mucho tiempo hasta que comencé a investigar y a devorar libros sobre el tema, pero desde el primer contacto supe que aquello era magia. Aunque nadie en mi entorno estaba interesado en estos temas, yo sabía que las cartas debían guardarse como un tesoro, en una caja de madera, o envueltas en un pañuelo de seda, en algún lugar seguro alejado de la vista pública. Sabía que debían limpiarse antes y después de cada uso, en esa época utilizaba incienso, y ahora me río al recordarlo porque era algo innato, me venía de serie, a día de hoy sé que guardaba el recuerdo de vidas pasadas, pero a los 11 años ni se me pasó por la cabeza semejante idea. A pesar de que siempre he sido un alma vieja, y desde los 7 años me recuerdo pensando como un adulto, seguía siendo una niña.

Sentía que el Tarot me había encontrado, que era algo que me faltaba sin yo saberlo, desde hacía mucho tiempo, y en cuanto apareció en mi vida recordé que era una parte esencial de mí, una parte de lo que me hace ser quien soy.

Desde entonces nunca nos hemos separado. Los Arcanos han estado más o menos presentes en mi historia dependiendo de las circunstancias de mi viaje, pero siempre se mantuvieron cerca de mí, cubriéndome la espalda, emitiendo ese pulso silencioso desde su cajita de madera, para que no se me olvidase nunca que la vida es mucho más de lo que podemos ver.

Mi relación con las cartas siempre fue y sigue siendo un diálogo. Hablo con ellas y ellas me responden, todo fluye de manera natural. He leído muchísimo en estos más de 30 años, he coleccionado miles de mazos, he hecho incontables lecturas para todo tipo de personas, y llegó un momento en el que llegué a una conclusión que no me gustó:

Nos han vendido esta herramienta como algo oscuro, algo que da miedo, además de ser utilizada con un enfoque meramente predictivo, que cae sobre nosotros como una losa, sin dejarnos posibilidad de elección. 

La mayoría de las personas quieren que les digas lo que les va a pasar, como si estuviese escrito en piedra y fuese imposible de cambiar, como si no exitiese el Libre Albedrío, y sobre todo como si ellos mismos no tuvieran ninguna responsabilidad sobre sus actos, sus decisiones y sus vidas.

Este pensamiento me llevó a buscar la forma de devolverle al Tarot el lugar que le corresponde, el de una herramienta maravillosa para el autoconocimiento y la evolución personal.

Durante mucho tiempo intenté encontrar el modo de que la gente supiera que hay un Tarot diferente, con mucha más Luz, que nada tiene que ver con lo anterior, que no anula tus decisiones sino que te ayuda a tomarlas con mayor seguridad, pero siempre recordando que el protagonista de tu vida eres tú, no las 78 cartas.

En este momento somos muchos los profesionales que buscamos esto mismo, y poco a poco las cosas van cambiando y permitiendo que aparezcan opciones nuevas, con las que resueno mucho más.

Yo concibo el Tarot desde un enfoque Evolutivo y Espiritual. Mis lecturas por profundas que sean, son como una conversación con tu mejor amiga, solo que ella ve las cosas mucho más claras que tú. No hay nada que asuste, ni que vaya a darte miedo, como mucho alguna que otra verdad incómoda o difícil de digerir, pero al fin y al cabo, para eso estamos aquí no? para creer y evolucionar, para convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos y ser las personas que estamos destinados a ser.

El Tarot no sentencia. Es un reflejo energético de las situaciones que estás viviendo, y te muestra una panorámica clara de los hechos, para que tengas en tu mano toda la información que necesitas para moverte con seguridad.

Creo firmemente que hay puntos de destino marcados en el mapa de cada Alma, pero la forma en la que llegues a ellos, los abraces o los ignores, depende exclusivamente de ti. 

Creo en un Tarot luminoso, que te conecta con la verdad de quién eres, que a veces te saca las lágrimas y no te lo pone fácil pero que siempre, siempre, te ayuda a superar lo que te trajo hasta mí.

Busca un tarotista que resuene contigo, que sea ético y respete tu privacidad y la de todas las personas implicadas en las lecturas. Un profesional cualificado, que no intente venderte nada y que haga un trabajo digno. Alguien que siga formándose y aprendiendo a pesar de llevar muchos años en esto, y si lo encuentras muéstrale el respeto que se merece, porque la razón de su ser, es la vocación de servicio. Estamos aquí por ti.

Espero de corazón que el Tarot te enamore como a mí.

Pon un poco de Magia en tu vida.

Hasta que nos volvamos a encontrar.

Un abrazo.

Ángela.